¡QUIERO ESTUDIAR DANZA!
La ausencia de enseñanzas regladas de Danza en Canarias: una brecha educativa y de derechos
Este informe denuncia la insuficiencia estructural de la oferta pública de enseñanzas regladas de Danza en la Comunidad Autónoma de Canarias. A pesar de que la normativa estatal reconoce la Danza como enseñanza artística de régimen especial y prevé itinerarios elementales, profesionales y superiores, en Canarias no existe un conservatorio público de Danza ni una red pública de centros que permita cursar el Grado Elemental y continuar hacia el Título Profesional. La oferta reglada se reduce prácticamente a un centro privado autorizado en Tenerife, mientras que el alumnado que aspira a una formación profesional debe desplazarse a la Península o acceder a centros privados, con el consiguiente coste económico, territorial y de equidad.
Planteamiento
La Danza no es una actividad meramente recreativa: es una disciplina artística, educativa y profesional reconocida por el sistema educativo español. El Real Decreto 85/2007 establece que las enseñanzas profesionales de Danza tienen como finalidad “proporcionar al alumnado una formación artística de calidad y garantizar la cualificación de los futuros profesionales de la danza”.
Sin embargo, en Canarias esta finalidad no se materializa en una oferta pública suficiente. El propio Gobierno de Canarias ha reconocido que Danza y Arte Dramático no se imparten en centros públicos de la Comunidad Autónoma y que la formación en Danza se había ofrecido históricamente de manera no reglada, sin perspectiva profesional.
Esta situación genera una desigualdad evidente frente al alumnado de otras comunidades autónomas, donde existen conservatorios públicos profesionales de Danza, centros integrados y itinerarios completos desde el Grado Elemental hasta el Título Profesional.
Reconocimiento a la historia y al talento canario
El arte y el talento dancístico en Canarias no han surgido por casualidad. La red de más de 50 centros privados y más de 10 escuelas municipales y una gran variedad de colectivos ha sido, históricamente, la verdadera cuna y el motor indiscutible de la danza en nuestra comunidad. Gracias a la dedicación, el rigor y la pasión de su profesorado y componentes, las islas han sido el punto de partida de trayectorias extraordinarias, alcanzando hitos de máximo nivel como cuatro Premios Nacionales de Danza.
Estas escuelas han sostenido la vocación y el talento en Canarias cuando no existía un marco normativo autonómico que garantizara una formación reglada, pública y con titulación oficial. Su labor debe reconocerse como parte esencial del patrimonio educativo y cultural del archipiélago.
No obstante, reconocer esa labor no puede convertirse en una justificación para mantener la actual carencia estructural. Al contrario: la existencia de una base tan amplia de escuelas, profesorado y alumnado demuestra que Canarias dispone de la capacidad social, artística y educativa necesaria para desarrollar un sistema reglado de Danza.

Marco normativo
La Ley Orgánica 2/2006, de Educación, incluye las enseñanzas artísticas dentro de las enseñanzas de régimen especial y prevé la existencia de enseñanzas elementales, profesionales y superiores de Danza.
El Real Decreto 85/2007 concreta el marco de las enseñanzas profesionales de Danza:
- Se organizan en seis cursos.
- Incluyen las especialidades de Baile Flamenco, Danza Clásica, Danza Contemporánea y Danza Española.
- El acceso se realiza mediante una prueba específica organizada por las administraciones educativas.
- Quien supera las enseñanzas profesionales obtiene el Título Profesional de Danza, con validez en todo el territorio nacional.
- Quien finaliza las enseñanzas profesionales puede obtener además el título de Bachiller si supera las materias comunes correspondientes.
Por tanto, no se trata de una carencia normativa, sino de una carencia de implantación pública por parte del Gobierno de Canarias. La ley y el marco estatal ya contemplan estas enseñanzas; lo que falta es que la administración autonómica las despliegue de forma pública, gratuita y accesible.
Diagnóstico de la oferta en Canarias
Ausencia de conservatorio público
Canarias cuenta con conservatorios públicos de Música, pero no dispone de un conservatorio público de Danza equivalente. La Consejería de Educación reconoce que las enseñanzas de Danza no se imparten en centros públicos canarios.
Esto significa que un niño, niña o adolescente canario con talento y vocación dancística no puede acceder a una formación reglada pública comparable a la que ofrece el sistema educativo en Música, Artes Plásticas y Diseño.
Grado Elemental limitado
La única oferta reglada identificada de Grado Elemental de Danza se concentra en un centro privado autorizado en Santa Cruz de Tenerife: el Centro Internacional de Danza Tenerife, también denominado Centro Autorizado de Danza de Grado Elemental.
Este centro fue autorizado en 1996 para impartir los cuatro cursos del Grado Elemental de Danza, con Danza Clásica, Danza Española y Música. Su propia información institucional indica que es el único centro autorizado en Tenerife para impartir el Grado Elemental de Danza Clásica.
La consecuencia es doble:
- La oferta reglada depende de un único centro privado.
- Está territorialmente concentrada en Tenerife, lo que excluye de facto a gran parte del alumnado de Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro.
Escuelas no regladas: formación sin titulación
Canarias dispone de una red de escuelas municipales y privadas de Música y Danza, incluida la Escuela de Danza María Eulate en Gran Canaria. Sin embargo, estas escuelas imparten enseñanzas no regladas, es decir, no conducen a títulos académicos o profesionales con validez oficial.
Esto no resta valor a su labor educativa, pero evidencia que la comunidad autónoma ha delegado de hecho la formación dancística en una red de escuelas que no puede sustituir a un sistema público reglado.
Una llamada a la vanguardia: Centros Privados
Con la entrada en vigor del Decreto que regula las Enseñanzas Elementales y Profesionales de Danza, se abre una oportunidad histórica para que los centros privados y municipales den un paso al frente y se conviertan en los centros PRIVADOS autorizados para impartir la titulación oficial de la formación elemental.
Ser pionero en este camino significa homologar la excelencia que estas escuelas ya ofrecen, dar a su alumnado la garantía de un currículo oficial y estructurado desde los ocho años, y situar a sus centros en la vanguardia de las enseñanzas artísticas regladas de Canarias.
Esta vía no sustituye la necesidad de una red pública, pero puede ser una medida transitoria y complementaria de gran valor:
- Permitiría ampliar de forma inmediata la oferta reglada en las distintas islas.
- Reconocería oficialmente la calidad de escuelas con trayectoria consolidada.
- Evitaría que el alumnado tuviera que esperar a la creación de nuevos centros públicos para acceder a una formación con validez académica.
- Crearía una base de alumnado y profesorado sobre la que consolidar posteriormente el sistema público de Danza.
El impacto en el futuro del sector y de la sociedad
Establecer el currículo elemental en las aulas canarias no solo transforma la trayectoria de los estudiantes individuales, aportándoles las bases técnicas y artísticas indispensables: es una inversión de futuro para toda la sociedad canaria.
Al estructurar estas enseñanzas:
- Se construye la cantera de los futuros profesionales de la Danza, con un nivel técnico y académico riguroso.
- Se forma a un público conocedor, crítico y sensible, que llenará los teatros y valorará el arte escénico.
- Se dota al alumnado de beneficios académicos oficiales, como convalidaciones y prioridades de acceso que respaldan su esfuerzo diario.
La formación reglada permite que el talento no dependa de la casualidad, del desplazamiento o de la capacidad económica familiar. Convierte la Danza en un derecho educativo real y en una vía profesional viable dentro de Canarias.
Consecuencias de la carencia
Desigualdad de oportunidades
El alumnado canario interesado en la Danza se enfrenta a tres opciones limitadas:
| Opción | Consecuencia |
| Estudiar en escuelas no regladas | No se obtiene titulación oficial ni cualificación profesional. |
| Cursar Grado Elemental en el centro privado autorizado | Acceso limitado, sujeto a la capacidad y ubicación del centro. |
| Trasladarse a la Península | Coste elevado de residencia, desplazamiento y separación familiar. |
Esta realidad contraviene el principio de igualdad de oportunidades educativas. Un talento artístico no debería depender de la capacidad económica de una familia ni de su lugar de residencia dentro del archipiélago.
Fuga de talento y pérdida de capital cultural
La ausencia de itinerarios completos obliga a muchas personas a abandonar la Danza o a abandonar Canarias para formarse. Ello supone una pérdida de talento local, de empleo cualificado y de desarrollo cultural para las islas.
Además, la Danza tiene un valor económico y social relevante: alimenta compañías profesionales, festivales, producción escénica, turismo cultural, educación artística y empleo cualificado. Una comunidad sin formación reglada pública limita su propia capacidad de generar sector profesional dancístico.
Incoherencia con la política educativa
Es incoherente que Canarias mantenga una red pública consolidada de conservatorios de Música, pero no desarrolle una estructura equivalente para la Danza, pese a que ambas son enseñanzas artísticas de régimen especial y comparten marco normativo.
La propia administración reconoció en 2023 la necesidad de regular el currículo de las enseñanzas elementales y profesionales de Danza en las especialidades de Danza Clásica y Danza Contemporánea, sometiendo a información pública un proyecto de Decreto. Este hecho confirma que la carencia era conocida, pero no basta con regular sobre el papel: es necesaria la creación efectiva de plazas, centros y profesorado público.
Comparativa con otras comunidades
La Comunidad de Madrid ofrece un ejemplo de lo que Canarias no tiene: conservatorios públicos profesionales de Danza donde se imparten enseñanzas elementales y profesionales, con especialidades de Danza Clásica, Danza Contemporánea, Danza Española y Baile Flamenco.
En Madrid, el alumnado puede cursar el Grado Elemental desde los ocho años y acceder posteriormente a las enseñanzas profesionales, obteniendo al finalizar el Título Profesional de Danza con validez nacional. Existen conservatorios públicos como el Conservatorio Profesional de Danza Carmen Amaya, el Conservatorio Profesional de Danza Fortea y el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma.
Andalucía también reguló las enseñanzas profesionales de Danza mediante su propio decreto, estableciendo seis cursos y las especialidades de Baile Flamenco, Danza Clásica y Danza Contemporánea. El País Vasco reguló igualmente estas enseñanzas, con oferta de Danza Clásica.
La comparativa demuestra que la carencia canaria no es una fatalidad geográfica ni una imposibilidad técnica: es una decisión de política educativa.
Fundamento de la reivindicación
La reivindicación se apoya en cinco argumentos centrales:
- Derecho a la educación artística: la Danza forma parte del sistema educativo y debe estar disponible en condiciones de igualdad.
- Equidad territorial: una oferta concentrada en un único centro privado de Tenerife no garantiza el acceso del alumnado de las ocho islas.
- Equidad socioeconómica: obligar a las familias a costear formación privada o traslados a la Península convierte el talento en un privilegio económico.
- Reconocimiento del sector existente: las escuelas privadas y municipales han sostenido la Danza canaria durante décadas y deben integrarse en la solución, no quedar al margen.
- Desarrollo cultural y profesional: Canarias necesita formar a sus propios profesionales de la Danza para fortalecer su tejido escénico y cultural.
Propuestas
- Se solicita al Gobierno de Canarias que adopte las siguientes medidas:
- Crear un Conservatorio Público Profesional de Danza, con sede o sedes en las dos provincias, garantizando presencia en Gran Canaria y Tenerife.
- Implantar enseñanzas elementales públicas de Danza en centros educativos públicos, comenzando por Danza Clásica y Danza Contemporánea.
- Autorizar y homologar centros privados y municipales para impartir el Grado Elemental reglado, ampliando de forma inmediata la cobertura territorial.
- Desplegar las enseñanzas profesionales de Danza, conforme al Real Decreto 85/2007, con las especialidades de Danza Clásica, Danza Contemporánea, Danza Española y Baile Flamenco.
- Garantizar continuidad formativa, desde el Grado Elemental hasta el Título Profesional, evitando que el alumnado tenga que abandonar el archipiélago.
- Incorporar un modelo de centros integrados, que permita compatibilizar formación dancística y educación obligatoria o postobligatoria.
- Dotar de profesorado especializado y estabilidad laboral a los centros públicos que impartan estas enseñanzas.
- Establecer becas y ayudas de residencia para el alumnado de islas menores mientras se despliega la red pública.
- Publicar un plan de implantación con calendario, plazas, centros, especialidades y presupuesto, con participación del sector profesional, familias y centros de Danza.
Conclusión
Canarias no puede seguir dejando la formación reglada de Danza en manos de una oferta privada mínima y territorialmente desigual. La ausencia de conservatorio público, de enseñanzas profesionales y de estudios superiores impide que el alumnado canario desarrolle su talento en igualdad de condiciones con el resto del Estado.
Al mismo tiempo, debe reconocerse y aprovecharse la enorme labor histórica de las escuelas privadas y municipales, que han mantenido viva la Danza Canaria y han demostrado que existe talento, demanda y capacidad profesional en el archipiélago.
La solución no consiste únicamente en regular currículos, sino en crear una red pública real, accesible, gratuita y territorialmente equilibrada, capaz de integrar a los centros ya existentes como aliados del sistema. Exigir un conservatorio público de Danza y la implantación de las enseñanzas elementales y profesionales en Canarias no es una petición sectorial: es una exigencia de justicia educativa, equidad territorial y desarrollo cultural.
NOTA: Hemos utilizado IA, no te quepa la menor duda.
