La cultura urbana abre el Castillo de Mata con swing, danza africana y hip hop













































El Castillo de Mata recibió la tarde del viernes a un público convocado por una propuesta poco habitual en la agenda cultural de la ciudad: un encuentro que puso en valor los orígenes sociales y comunitarios de las culturas urbanas nacidas en Nueva York, profundamente ligadas a las comunidades migrantes y a la necesidad de crear espacios de identidad y expresión colectiva.
Tras la bienvenida, el espacio se llenó de movimiento. Mojo Swing Canarias abrió el turno de talleres con una sesión de swing que invitó al público a descubrir una de las raíces históricas de la cultura popular urbana. A continuación, los Hermanos Thioune tomaron el testigo con un taller de danza africana que recordó que el hip hop, antes de ser neoyorquino, bebió de tradiciones llegadas del continente africano.
La reflexión también tuvo su lugar. DJ Lady Funk ofreció una ponencia centrada en la relación entre diversidad cultural y música dentro de la cultura hip hop, trazando un recorrido que conectó historia, identidad y presente.
La segunda mitad de la tarde viró hacia el K-Pop de la mano del colectivo La Dupa, demostrando cómo las culturas urbanas contemporáneas funcionan hoy como espacios de intercambio global. Raquel Delgado presentó el documental It’s Wijilan, una ventana abierta a la cultura de Indonesia que añadió otra capa a ese diálogo entre tradiciones y geografías.
La jornada cerró como mejor podía cerrar: con música, improvisación y participación. Una sesión conjunta entre DJ Lady Funk y el formato K-Pop Random Play convirtió el Castillo de Mata en una pista abierta donde el encuentro colectivo fue el verdadero protagonista.
